Perspectiva general para los amantes del esquí
- Temperaturas más suaves: Los modelos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y centros europeos indican una alta probabilidad de registrar temperaturas superiores a la media durante el trimestre (diciembre a febrero). Esto implica más días de transición con riesgo de lluvia o deshielo en cotas bajas y medias.
- Más precipitaciones (dinamismo atlántico): Se prevé una mayor frecuencia de borrascas que podrían descargar abundantes precipitaciones en las cordilleras principales —como los Pirineos, la Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada—.
- Cotas de nieve y episodios fríos: Aunque el balance general sea templado, los frentes fríos puntuales y posibles bloqueos en la estratosfera seguirán dejando nevadas importantes en las cotas altas y días de frío intenso. El riesgo principal residirá en la inestabilidad del manto nival (alternancia de congelación y deshielo) y la formación de placas de hielo matinales. [1, 2, 3, 4]